( mariano: el creador de éste blog)Nací con unos reflejos innatos. Los cuales estaban determinados biológicamente y eran respuestas a los estímulos de mi entorno.
Hoy más que reflejos hablaríamos de conductas “congénitamente organizadas”. Éstas han sido muy importantes para mi desarrollo posterior.
De 1 - 4 meses:
Conocía el mundo a través de las conductas de succión, agarrando, mirando y manipulando todo lo que veía, que aplicaba a numerosos estímulos.
Chupaba los biberones, mis propios dedos, los sonajeros y casi todo lo que se ponía en mi camino.
Cuando miraba un objeto alargaba la mano para cogerlo y manipularlo.
Esta capacidad de coordinación me valía para la exploración de los objetos.
De 4 - 8 meses:
Empecé a mostrar interés por el mundo exterior, fuera de mi propio cuerpo. Antes puse en marcha los esquemas de acción por el placer de chupar, agarrar, etc. Ahora, cuando manipulo algo, lo hago porque tengo un interés real por el objeto. Esto me permitía descubrir un sonido golpeando algo y, a partir de aquí, iniciaba una actividad que me hacía muy feliz.
Cuando interaccionaba con los objetos del entorno prefería los juguetes que sonaban o se movían a los que no lo hacían. Al principio me sorprendía, pero más tarde descubrí que podía jugar con los juguetes. Recuerdo que arrojaba los juguetes fuera de la cuna o del parque.
Por último también recuerdo que me gustaba mucho mirar las caras de personas conocidas, destacando entre todas la de mi mamá y mi papá. En cambio cuando veía una cara desconocida me asustaba mucho y me ponía a llorar pidiendo ayuda a mi mamá.
Hoy más que reflejos hablaríamos de conductas “congénitamente organizadas”. Éstas han sido muy importantes para mi desarrollo posterior.
De 1 - 4 meses:
Conocía el mundo a través de las conductas de succión, agarrando, mirando y manipulando todo lo que veía, que aplicaba a numerosos estímulos.
Chupaba los biberones, mis propios dedos, los sonajeros y casi todo lo que se ponía en mi camino.
Cuando miraba un objeto alargaba la mano para cogerlo y manipularlo.
Esta capacidad de coordinación me valía para la exploración de los objetos.
De 4 - 8 meses:
Empecé a mostrar interés por el mundo exterior, fuera de mi propio cuerpo. Antes puse en marcha los esquemas de acción por el placer de chupar, agarrar, etc. Ahora, cuando manipulo algo, lo hago porque tengo un interés real por el objeto. Esto me permitía descubrir un sonido golpeando algo y, a partir de aquí, iniciaba una actividad que me hacía muy feliz.
Cuando interaccionaba con los objetos del entorno prefería los juguetes que sonaban o se movían a los que no lo hacían. Al principio me sorprendía, pero más tarde descubrí que podía jugar con los juguetes. Recuerdo que arrojaba los juguetes fuera de la cuna o del parque.
Por último también recuerdo que me gustaba mucho mirar las caras de personas conocidas, destacando entre todas la de mi mamá y mi papá. En cambio cuando veía una cara desconocida me asustaba mucho y me ponía a llorar pidiendo ayuda a mi mamá.
Pequeña conclusión:
Para Piaget la inteligencia infantil cuenta como fuente de conocimiento con la propia acción del niño y pasa por diferentes etapas o estadios.Ésta conlleva de algún modo en cada período alguna forma de acción sobre el mundo.
Para Piaget la inteligencia infantil cuenta como fuente de conocimiento con la propia acción del niño y pasa por diferentes etapas o estadios.Ésta conlleva de algún modo en cada período alguna forma de acción sobre el mundo.

