Hace bastante tiempo que no escribo en mi blog. Concretamente el último post ha sido sin contar el video de "judas de la señora gaga", al poco tiempo de tener la carrera (bueno miento un poco ya que la carrera la termino este año con la asignatura que me queda). Bueno al grano.
Mi nueva entrada ha sido motivada por un curso online que estoy haciendo sobre mediación de conflictos. Hace dos semanas abrí un foro (ya que la profesora nos da esa libertad) sobre "el arte de escuchar". Me llamo bastante la atención la reflexión de mis compañeros y en especial la de mi tutora de curso, Irene Campo. Transcibo tal cual su gran reflexión:
¿Por qué la gente no escucha?
La escucha se dificulta cuando hay mucho RUIDO. Y con ruido no me refiero a la contaminación acústica externa, sino a nuestro ruido interno, al diálogo que tenemos con nosotr@s mism@s cargado de prejuicios, necesidades emocionales o intereses, que se imponen e interfieren para poder escuchar a la otra parte. En una discusión, ante un tema que nos afecta o en el que corremos el riesgo de perder algo, en lugar de escuchar mientras la otra parte expone su argumento, dedicamos nuestra capacidades mentales a preparar el contrargumento (de nuevo ruido), cerrando nuestros oídos y reforzando la justificación de nuestra postura. Esto forma parte de nuestro aprendizaje social, entendemos la discusión, no como la labor conjunta de aportar las mejores ideas individuales para llegar a la mejor conclusión conjunta de manera dialogada(ver aprendizaje dialógico: (http://utopiadream.info/red/tiki-index.php?page=Aprendizaje+Dial%C3%B3gico) , sino como la oportunidad para reafirmar nuestra posición e identidad: "tengo razón porque tú no la tienes" .
Es decir, nos han transmitido socialmente que sólo puede tener razón una de las partes y que el objetivo fundamental de esta discusión es convencer a la otra parte. Así que si quiero tener razón, lo único que tengo que hacer es no escuchar a la otra parte (“habla chucho que no te escucho”)
Desde este proceso socializador también nos han inculcado que la realidad es lineal (“A” conduce a “B”, “como no le gusto, no se acerca a mí”). En cambio, desde las teorías sistémicas se propone CIRCULARIDAD DE LA REALIDAD:
A: “Elijo el sitio al que vamos a cenar porque tú nunca propones nada”
B: “Yo no propongo el sitio para ir a cenar porque siempre eliges tú”
Esta circularidad implica que para poder entender una determinada realidad necesitamos la interpretación de la otra parte, la información que nos falta para no sesgar nuestra conclusión. Necesitamos ampliar nuestro zoom interpretativo y ver la situación desde una panorámica más amplia. Necesitamos escuchar. La interpretación lineal genera malentendidos al no ser contrastada con la otra parte (de nuevo “habla chucho que no te escucho”).
Finalmente, para poder interpretar las situaciones desde un pensamiento circular, hemos de aplicar una habilidad a la que no estamos acostumbrad@s. Me refiero al arte de “METACOMUNICARSE”. La Metacomunicación es la comunicación que habla acerca de la comunicación misma. Se refiere a cómo tengo que entender lo que me están diciendo, como debo interpretar el contenido en función de la relación que tengo con la otra persona. Es aclarar el sentido de cómo tengo que interpretarlo, en base a mi relaciona con el otro. Con ella se baja a un nivel más profundo de comunicación, más allá del mero contenido y la forma, para llegar al fondo, a la explicación de las posturas de las partes.
http://www.navactiva.com/es/descargas/pdf/arrhh/comunicacion_noverbal.pdf
Para terminar os dejo unos enlaces de interes. Ciao.
http://revista-digital.verdadera-seduccion.com/el-arte-de-escuchar/