
La percepción del contexto es una tarea enormemente complicada ,sobre todo si nos dejamos influir por las emociones al sentirnos observados o evaluados.
¿Cómo podemos llegar a identificar la transición del mísmo si no sabemos distinguirlo?
Considero que para resolver dicho puzzle debermos buscar estrategias sociales con el fin de aprender de nuestras propias habilidades sociales. Para llegar a dicho logro debemos ser personas autodirigidas y no dirigidas. Me refiero con esto a ser dueños de nuestras acciones y de nuestros pensamientos.
Es cierto que hay lugares en los que la sociedad se desnuda y no es pornografía estar allí. El conflicto de dicha sociedad entendida como contexto, debe ser un paso hacia la resolución del mismo más que una simple queja aunque sea justificada.
En el escenario siempre debe haber un actor y un observador. Puede ser que la situación sea natural o artifical, pero para mi eso es lo de menos. Lo verdaderamente importante es que nadie distorsione la percepción de lo que entiendo o al menos creo que puedo llegar a entender.
Pienso que todo o casi todo es un laboratorio de emociones. En este sentido pienso que deberíamos apreder a valorar más a los demás por sus acciones que por sus pensamientos, por su subjetividad que la objetividad, por su consciencia de sí mismos que por su inconsciencia inconsciente, valga la redundancia.
En definitiva deberíamos apoyarnos más en la espotanenidad expresionista (como valor) que en el control o percepción de las emociones ajenas.
Hola Mariano:
ResponderEliminarMuchas veces no damos importancia a las emociones, y sin embargo son las que nos acompañan a lo largo de nuestra vida. Estoy de acuerdo contigo, en lo que denominas "laboratorio de emociones". Es interesante esa idea de la que hablas en la que comentas que hay que valorar a la gente por sus acciones más q por los pensamientos. Pero estoy segura que esa reflexión ha sido un proceso, un desarrollo que ha dado lugar a una idea fruto de la influencia del contexto, ¿no crees?
Enhorabuena por la entrada.
Un saludo.